¿Dónde están las otras Lilian Tintori?

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En la imagen, Lilian Tintori en compañía de Sebastián Piñera y Andrés Pastrana. Fotografía de archivo.
En la imagen, Lilian Tintori en compañía de Sebastián Piñera y Andrés Pastrana. Fotografía de archivo.

La represión se ha cebado históricamente con los hombres, pero la han sufrido con más crudeza las mujeres, que a lo largo del tiempo han sido las fieles compañeras de muchos de los que trataban de cambiar el mundo y hacerlo mejor y más justo. Seguro que oísteis los nombres de Coretta Scott (Martin Luther King), Yelena Bónner (Andréi Sájarov) o Josefina Samper (Marcelino Camacho). Auténticas heroínas que defendieron sus ideas y las de los suyos con el mismo fervor que lo hicieron quienes pasaron a la historia. Y no se trata de la proclama machista de que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer —un halago a la vanidad de los hombres, con un guiño a sus compañeras de fatigas—, sino de hacer justicia y de equiparar la lucha de ellas con la de ellos, porque tiene un mismo objetivo y ambos sexos comparten ideas y utopías. En la exaltación de esas figuras femeninas los medios de comunicación y las organizaciones de propaganda juegan un papel preponderante, para lo bueno y para lo malo.

En la actualidad, la figura de mujer luchadora que hace lo indecible por defender las ideas de su compañero es la venezolana Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, dirigente del partido político Voluntad Popular que quiere promover un cambio copernicano en Venezuela, acusando al gobierno de Nicolás Maduro de ser una dictadura, a pesar de que el país ha celebrado más elecciones que muchos de los países que gozan del estatus de nación ejemplar.

Lilian Tintori cuenta con el respaldo masivo de Estados Unidos, los países europeos con mayor tradición de economía de mercado y de gran número de multinacionales así como los servicios secretos de medio mundo. ¿La razón? Venezuela ha modificado su sistema económico y ya no es el paraíso para inversionistas y grandes empresas que toman el dinero y corren. Y es este tipo de países, los que no secundan las recetas del Fondo Monetario Internacional, los que sufren las consecuencias de los dueños del mundo. Por cierto, la mujer de Leopoldo López fue detenida con una gran cantidad de dinero en un país en el que las penurias económicas, consecuencia del bloqueo comercial de los poderosos, afectan a gran parte de la población. Cuando fue detenida, alegó que el dinero era para comprarle medicinas a su abuela, pero llevaba tal cantidad que podría haber adquirido la mayoría de las acciones de una farmacéutica.

Pero, ¿dónde están las otras Lilian Tintori? Las de aquellos países que no tienen la cobertura mediática que proporciona Venezuela gracias al dinero de la CIA y del Mossad. ¿En qué situación se encuentran las mujeres de Yemen, que sufren los bombardeos continuados del gendarme saudí? ¿Qué pasa con los asesinatos de campesinas en Guatemala, México y Honduras? ¿Quién ha procesado al autor de la muerte intelectual de Berta Cáceres?

Es necesario que la sociedad tome conciencia de los abusos de los poderosos a los que menos tienen y es fundamental que nombres de ciudadanos ejemplares de Suazilandia, Singapur, Egipto, Malasia, Baréin y otros muchos países que apenas salen en los medios de comunicación, porque se oculta lo que no gusta, puedan ser conocidos fuera de sus fronteras y de los expedientes de sus policías, para que el mundo entero conozca a sus verdaderos héroes. La disidencia es el futuro. Y cuando el personal sabe de quién habla, los poderosos y los embajadores de los países que esconden sus miserias empiezan a ponerse muy nerviosos.

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