La deriva doctrinal de Bertín Osborne

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En la imagen, el célebre cantante y presentador Bertín Osborne. Fotografía: Antonio Heredia.
En la imagen, el célebre cantante y presentador Bertín Osborne. Fotografía: Antonio Heredia.

Desde que me enteré de su fobia, yo ya no duermo, porque tengo miedo de que Bertín Osborne se condene al infierno eterno. Y me imagino que al Papa Francisco le ocurrirá otro tanto de lo mismo, porque resulta que el apuesto presentador y cantante jerezano, aunque ya metido en años, ha afirmado en un programa de televisión que no puede ver al Sumo Pontífice, aunque no sé si los de su pueblo cecean o sesean y el gran Norberto dice Zumo Pontífice.

Pues eso, que menudo lío hay en el Vaticano porque desconocen cuál es el verdadero motivo por el que este señor de buena familia y malas maneras no sólo no puede ver a Francisco sino que está de él hasta los cojones y no lo piensa invitar a ninguno de sus programas, lo que tiene a Bergoglio totalmente fuera de sí.

Y, ¿cuál es la razón por la que este brillante intelectual que domina todas las disciplinas científicas y literarias llamado Norberto Juan Ortiz Osborne está tan enfadado con el Papa? En algunos círculos se cree que Bertín tiene serias desavenencias teológicas con el actual Papa y que considera que no aporta nada a la modernización de la Iglesia, sino todo lo contrario.

Otras fuentes indican que el ídolo jerezano echa mucho de menos la doctrina de Juan Pablo II y entiende que la ideología del Papa argentino es contraria a la doctrina de la Iglesia y, sobre todo, al Concilio de Trento. Por último, algunos expertos en el cantante afirman que el Papa se negó a darle la comunión porque estaba en pecado mortal (al parecer, cosas de adulterios) y no se había arrepentido. Sin embargo, las mismas fuentes afirman que Francisco, de buena gana le hubiera dado una buena hostia al intérprete de “Como un vagabundo” si le hubieran puesto al hombre a tiro.

En medios diplomáticos se teme que la reacción de Bertín Osborne cause cierta erosión en las relaciones entre España y el Vaticano, teniendo en cuenta el desaforado patriotismo del cantante, aunque desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se ha recalcado que “las relaciones diplomáticas no las va a dañar un gilipollas mindundi”. Pues eso.

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