Crucita Etxabe ante la escultura del corresponsal de guerra George L. Steer. Fotografía: Luis Tejido.
Crucita Etxabe ante la escultura del corresponsal de guerra George L. Steer. Fotografía: Luis Tejido.

El blanqueamiento de Guernica

23 de octubre de 2022
Crucita Etxabe ante la escultura del corresponsal de guerra George L. Steer. Fotografía: Luis Tejido.
Crucita Etxabe ante la escultura del corresponsal de guerra George L. Steer. Fotografía: Luis Tejido.

Desde el mismo momento en que los terroristas de la Legión Cóndor bombardearon Guernica durante la denominada Operación Rügen causando un montón de muertos, los aliados de la asesina aviación alemana, es decir, los golpistas de Franco escurrieron el bulto de la responsabilidad y culparon a las propias filas republicanas del desastre para desprestigiar la causa nacional, según dijeron. Y esa infamia, al menos en España, se mantuvo como dogma oficial durante unos cuantos años, aunque todo el mundo supiera que había sido un ensayo de la Luftwaffe con vistas a la Segunda Guerra Mundial.

Blanquear Guernica, es decir, minimizar el horror histórico que supuso la masacre de ciudadanos de la villa ha sido una constante durante muchos años para los historiadores más revisionistas y ahora para la derechona española que trata de desvirtuar la realidad y poner en entredicho este crimen de guerra nunca juzgado para no sentirse culpables de semejante villanía.

Una de las formas de blanqueamiento que se difundieron masivamente fue comparar el bombardeo de Guernica con el que sufrieron otras poblaciones españolas a manos de la aviación republicana. Pero ni los efectos de esas tragedias fueron los mismos ni tuvieron el mismo resultado, puesto que la disuasión que se pretendía para desperdigar a las tropas de los sublevados era muy distinta al deseo de ejemplaridad que se dio en el caso de la ciudad vizcaína.

Son numerosas las ocasiones en las que se ha despreciado el atroz bombardeo de Guernica, en ocasiones de forma grosera y torticera. Pero les guste o no a los amigos de los “bombardeadores” (perdón por el palabro), la situación no tiene vuelta de hoja y la verdad histórica ha triunfado sobre los bulos y las manipulaciones de los más adictos al franquismo.

Pero quizás, el blanqueamiento de Guernica que más irresponsablemente se ha producido en los últimos tiempos ha sido el protagonizado por el presidente de Ucrania Volodímir Zelenski​, quien comparó los ataques aéreos rusos sobre ciudades ucranianas con los sucedidos en la población vasca, acusando a los autores de nazis. Duele sobre todo que hable de nazis cuando el régimen ucraniano tiene entre sus huestes al Batallón Azov, que es el núcleo fundamental de los nuevos nazis ucranianos, herederos de los que respaldaron a Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.

Es curioso que todo el mundo sepa la fecha de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki y se celebren homenajes en todo el mundo. Pero casi nadie recuerda que el 26 de abril de 1937 sucedió un hecho histórico que avergüenza a todos los seres humanos y que apenas se recuerda en España, a excepción de los territorios que conforman el País Vasco y Navarra. Sería bueno que el “Guernica” de Picasso —que se expone en el Museo Reina Sofía— fuera el símbolo de la conmemoración que anualmente recordara esta vil matanza.

¿Qué te ha parecido el contenido al que acabas de acceder?

En ORUBA consideramos la independencia editorial como el pilar sobre el que se construye el periodismo veraz e incorruptible. Cada artículo que publicamos tiene como objetivo proporcionarte información precisa y honesta, con la certeza de que tú eres la razón de nuestro proyecto informativo.

Hoy, queremos invitarte a formar parte de nuestro esfuerzo. Cada euro cuenta en nuestra misión de desafiar narrativas sesgadas y defender la integridad periodística. Desde tan sólo 1 euro, puedes unirte a esta causa.

Tu apoyo respalda nuestra evolución y envía un mensaje claro: la información sincera merece ser protegida y compartida sin obstáculos. ¡Únete a nosotros en esta misión!



PUBLICIDAD

Comentar la noticia

Your email address will not be published.