Aunque apartemos la mirada, la vida continúa

10 de abril de 2023
Un hombre sin techo en las calles de Salt Lake City, Estados Unidos. Fotografía: RubberBall.
Un hombre sin techo en las calles de Salt Lake City, Estados Unidos. Fotografía: RubberBall.

Hace pocos años, no recuerdo exactamente cuántos aunque lo podría buscar, pero no me quiero entretener mucho, presentaron en Bruselas a bombo y platillo la primera fotografía de un agujero negro. Bien. Al parecer y no lo discuto, un hito científico técnico fuera de lo normal. Pero, sin desdeñar un ápice el trabajo de los profesionales que han conseguido dicha gesta, me pregunto, inocente de mí, pústula ignorante e ignorada que patea por un tiempo un lugar del mundo de eso que denominamos planeta Tierra, me inquiero, decía, en la soledad de mi mismidad matinal, por qué los países con posibles no se preocupan también de encontrar, fotografiar, datar y si es posible ayudar —salvar— a todas aquellas personas para las que la vida es un verdadero, maldito e inhumano agujero negro justo aquí, al lado nuestro, a nuestra vera.

Esas que han pasado la noche entre cartones en cualquier ciudad del orbe o que malviven hacinadas en campos de refugiados o que se juegan la vida en barquitos de papel cruzando mares procelosos o que se mueren de hambre en lugares inhóspitos —y podríamos poner miles de ejemplos que ya no son noticia en los medios escritos ni audiovisuales— o en aquellos otros sitios en los que las guerras —siempre interesadas— han echado raíces por el odio o la estulticia de algunos o que son encarcelados y maltratados por ser homosexuales o por decir lo que piensan sobre esto y lo otro, o…, pongan ustedes los ejemplos que deseen porque los hay a manojitos. Pues no, habría que preguntarse para qué narices sirve la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ese excelso códice tan ninguneado por todos, hasta el punto de que cada país hace del mismo un papel para limpiarse ciertas partes pudendas cuando van al servicio, en vez de acatarlas al pie de la letra, que es lo que corresponde, y me da igual que los mismos sean tirios o troyanos. ¿Por qué somos tan tremendamente inconscientes e inhumanos con nuestros semejantes? Y me acuerdo de unos versos de Antonio Machado que dicen: “El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas; es ojo porque te ve”.

Y qué ocurre entonces, quiénes son los que no ven. Decía el maestro Emilio Lledó, tan grande en su forma de analizar y de nombrar el mundo, que «la interpretación es una forma esencial de estar en el mundo, la única forma humana, racional, de vivir». Y si no vemos es porque no sabemos, porque no indagamos, porque no estudiamos y también porque somos rehenes de ideologías que nos mantienen en el limbo, entretenidos con lo que en la época de los césares romanos denominaban panem et circenses (pan y circo). Y añado yo: “poco pan y mucho circo”. Y así andamos, faltos de entendimiento y embarrados en la ignorancia, elementos que utilizan con maestría los artífices de este maremágnum en el que andamos instalados en beneficio de una decena de miles de espabilados.

¿Qué te ha parecido el contenido al que acabas de acceder?

En ORUBA consideramos la independencia editorial como el pilar sobre el que se construye el periodismo veraz e incorruptible. Cada artículo que publicamos tiene como objetivo proporcionarte información precisa y honesta, con la certeza de que tú eres la razón de nuestro proyecto informativo.

Hoy, queremos invitarte a formar parte de nuestro esfuerzo. Cada euro cuenta en nuestra misión de desafiar narrativas sesgadas y defender la integridad periodística. Desde tan sólo 1 euro, puedes unirte a esta causa.

Tu apoyo respalda nuestra evolución y envía un mensaje claro: la información sincera merece ser protegida y compartida sin obstáculos. ¡Únete a nosotros en esta misión!



PUBLICIDAD

Paco Huelva

“Al albur de los días”

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Don't Miss

En la imagen, el jefe de la República de Chechenia Ramzán Kadyrov. Fotografía: Taisiya Borshigova.

El hueco por donde escabullirse

Uno nació en el Sur y está destinado a navegar

La islamofobia en las sociedades occidentales

En “Campo de minas” (Alianza Editorial, 2019), libro que recoge