El día que Kozik cambió mi vida

28 de febrero de 2024
En la imagen, el artista gráfico estadounidense Frank Kozik. Fotografía de archivo.

Antes de estudiar ilustración yo era un “artista frustrado autodidacta”. Era un feliz lector de cómics y libros de todo tipo. Todo lo que oliera a arte y estuviera disponible en la biblioteca de mi pueblo pasó por mis manos, sí o sí. No tenía el menor criterio y eso hizo que me tragara unas mierdas impensables. Un día llegó a mí un cómic diferente, no era de superhéroes, era un cómic underground americano. El amor fue instantáneo. El guion era buenísimo y, aunque el dibujo no era tan realista como el de los cómics que solía leer, me pareció que era lo mejor que había visto nunca. Me tiré unos cuantos años buscando y comprando este tipo de cómics, haciendo crecer mi modesta colección con auténticas joyas que aún hoy sigo disfrutando. Un día, salí con unos amigos de fiesta por Gijón y al entrar en un bar me quedé en shock. Como decoración tenía algún cómic enmarcado y una buena colección de pósteres de conciertos. No recuerdo exactamente los grupos… puede que Melvins, Beastie Boys, Butthole Surfers o Nirvana… no lo recuerdo. El arte de estos carteles era muy underground americano, con unos colores vivos increíbles. Me volví loco con aquellos pósteres, mis dos pasiones juntas: la música y la ilustración. Le pedí un papel y un bolígrafo al camarero y apunté el nombre del artista: Kozik. Las siguientes semanas visité bibliotecas y librerías (de aquella no existía internet) buscando algún libro suyo. No encontré nada en ningún sitio así que me aficioné a salir por Gijón y siempre terminaba mis noches en el mismo bar, el bar de los pósteres de Kozik.

Pasaron los años, apareció internet y todo se volvió más asequible. ¡El museo más grande del mundo en un sólo clic!

A Frank Kozik le seguía la pista a través de su cuenta de Instagram: pura creatividad. Hizo muchísimos carteles, portadas de discos, diseños de todo tipo, art toys, tenía un sello discográfico… un auténtico artista.

El día 6 de mayo se murió a los 61 años. Su muerte me hizo recordar cómo llegué a conocer su arte y lo mucho que echo de menos beberme unas cervezas disfrutando de un buen póster. Este artículo es mi modesto homenaje a uno de mis artistas favoritos. ¡Buena suerte maestro!

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