El dinero no debería comprar la felicidad

6 min de lectura
Adaptación teatral de las memorias de Jordan Belfort “El Lobo de Wall Street”. Fotografía: Cam Harle.

Priorizar el tiempo sobre el dinero podría ser la clave para alcanzar una existencia más plena, según reveló una investigación llevada a cabo por un equipo de científicos canadienses, que sostienen que aquellos que valoran más el tiempo experimentan una calidad de vida superior.

En nuestra cotidianidad, a menudo asociamos las grandes riquezas con la seguridad y la felicidad. Sin embargo, este estudio compartido a través de Sage Journals —la premiada plataforma digital editorial y base de datos multidisciplinar— desafía esta idea al argumentar que, en lugar de perseguir un rendimiento lucrativo cuya búsqueda nunca será suficiente, las personas verdaderamente felices optan por priorizar el buen uso del tiempo.

Una encuesta realizada a 100.000 trabajadores evidenció que quienes están dispuestos a renunciar a mayores ingresos a cambio de más tiempo libre no sólo experimentan relaciones sociales y trayectorias profesionales más gratificantes, sino que también expresan un bienestar general más elevado. Los encuestados mostraron índices más altos de bienestar en diversas facetas.

Ashley Whillans, investigadora de la University of British Columbia, aboga por lo que ella denomina “abundancia de tiempo”. Sus hallazgos sugieren que aquellas personas que dan prioridad al tiempo sobre el dinero disfrutan de una calidad de vida más enriquecedora.

Este análisis subraya cómo nuestra cultura asocia el dinero con el éxito y un estatus social privilegiado, mientras que tener tiempo puede ser interpretado erróneamente como una señal de pereza o incompetencia. No obstante, Whillans argumenta que dar preferencia al dinero no siempre es la decisión más inteligente para nuestro bienestar general.

Algunos estudios establecen un punto óptimo para satisfacer nuestras necesidades básicas después del cual el aumento de ingresos tiene un impacto limitado en la felicidad. Disfrutar de tiempo libre, o al menos sentir que lo tenemos, contribuye significativamente a nuestro equilibrio emocional.

La carencia de tiempo, en especial cuando se asocia con el estrés y la sensación de estar abrumado, puede afectar negativamente a nuestra salud. La percepción de tener poco tiempo para el propio disfrute se suele relacionar con niveles más bajos de satisfacción y felicidad.

Es crucial señalar que la consonancia entre tiempo, dinero y felicidad es muy variable y depende de la personalidad, las metas y las preferencias de cada individuo. En algunos casos, la falta de recursos económicos provoca episodios repentinos de ansiedad y angustia, afectando al estado de ánimo. En última instancia, experiencias basadas en viajes y actividades de ocio, dedicar más tiempo a vivir la vida, a disfrutar de cada momento y estar con los seres queridos, son hábitos sanos que brindan una alegría más intensa que la mera acumulación de bienes materiales.

Considerando una perspectiva más amplia sobre la relación entre el dinero y la felicidad, el ensayo de los psicólogos Daniel Kahneman y Angus Deaton de la Princeton University añade matices al debate. Según sus conslusiones, existe una correlación positiva entre el aumento de ingresos económicos y un grado más alto de satisfacción.

Aunque el dinero por sí mismo no garantiza la felicidad, la investigación de Kahneman y Deaton destaca su impacto en la calidad de vida y el bienestar emocional. La capacidad de satisfacer necesidades básicas, perseguir oportunidades de crecimiento, disfrutar de experiencias y reducir el estrés se revela como un elemento esencial para lograr una felicidad superior.

Desde una perspectiva crítica, se argumenta firmemente que este estudio se ajusta a los cánones de una sociedad de mercadotecnia y voracidad consumista, alejándose de los objetivos originales del liberalismo del siglo XVII. En este contexto, el propio ser humano se objetualiza, vendiendo su esfuerzo transformador a cambio de un salario, ofreciéndose como mercadería para conseguir un propósito económico, convirtiéndose en esclavo de falsas necesidades implantadas en nuestra mente por el sistema.

Al explorar estas perspectivas más concretas sobre la relación entre el dinero y la felicidad, emergen cuestionamientos fascinantes acerca de cómo definimos y perseguimos la auténtica realización en nuestra rutina diaria. El continuo fluir de la investigación y el diálogo nos invita a reflexionar sobre nuestras prioridades y elecciones, guiándonos en la búsqueda constante de una vida más plena y satisfactoria.

¿Qué te ha parecido el contenido al que acabas de acceder?

En ORUBA consideramos la independencia editorial como el pilar sobre el que se construye el periodismo veraz e incorruptible. Cada artículo que publicamos tiene como objetivo proporcionarte información precisa y honesta, con la certeza de que tú eres la razón de nuestro proyecto informativo.

Hoy, queremos invitarte a formar parte de nuestro esfuerzo. Cada euro cuenta en nuestra misión de desafiar narrativas sesgadas y defender la integridad periodística. Desde tan sólo 1 euro, puedes unirte a esta causa.

Tu apoyo respalda nuestra evolución y envía un mensaje claro: la información sincera merece ser protegida y compartida sin obstáculos. ¡Únete a nosotros en esta misión!



PUBLICIDAD

Comentar la noticia

Your email address will not be published.