¡Bienvenidos a este, nuestro mundo infierno!

Joven senegalés en el monte Gurugú (Marruecos), tras se expulsado cinco veces de España. Fotografía de archivo.

Aquí me tenéis, dispuesto a conquistar el más supremo bien, ¡la vida! El resto del vasto mundo no puede ser peor que este. No sólo el Planeta está yendo a menos… El fascismo capitalista es quien crea de forma incesante inmigraciones ilegales.

¿Quién no huye de una montaña que se derrumba sobre su cabeza? ¿Quién se queda a admirar el espanto de un incendio? ¿Quién, a contemplar cómo el hambre devora a sus hijos?

Anoche dejé a mi familia en la choza sin despedirme. A las primeras luces se unirá la de la esperanza de mi marcha. Y a las primeras sombras de la tarde, la de la melancolía de mi ausencia.

Un batallador no olvida un buen equipamiento: pasta de arroz, habas y algo de agua son todo mi arsenal. Emprendo un camino cuyo espanto prefiero no alcanzar a sospechar. Desiertos, mafias, sed, alimañas, robos, agresiones, persecuciones… Pero eso no me hará abandonar el espíritu que he forjado.

Si nos enalteciera el grado de conciencia deseable ante el sufrimiento ajeno, tanto como para dolernos y tratar de paliarlo de algún modo, seríamos mejores seres humanos, dignos de perpetuarnos como especie. Nuestra civilización se desmorona irremediablemente a pasos agigantados. ¡Bienvenidos a Mundo Infierno!

Me llamo Ibrahim. Gracias por detenerte a leer mi pequeño relato.

Texto: Miguel Aramburu.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Watch Dragon ball super