martes, 29 de septiembre de 2020

David Delfín: retales de una vida plena.

En la imagen, David Delfín durante el cierre de uno de sus desfiles. Fotografía de archivo.

“Al final, llegué a la conclusión de que no había nada que comprender, lo que me liberó y ayudó a superarme. Aquella polémica resultó positiva, porque los momentos críticos son importantes para crecer.” (David Delfín)

David Delfín nunca entendió por completo el escándalo generado en su debut durante la Pasarela Cibeles 2002, cuando sus modelos desfilaron con sogas al cuello y capuchas que evocaban los burkas afganos. Aunque su trabajo recreaba un surrealismo construido desde una perspectiva onírica embebida en una iconografía sadomasoquista, la mayoría lo percibió como una apología del maltrato femenino, politizando así un ejercicio creativo cuyo único propósito era hablar de “Los amantes” de Magritte, del cine de Buñuel, de la necesidad de convertir la pasarela en soporte de diferentes disciplinas artísticas…

Al inicio, su método —basado en la consecución de una obra a partir de la combinación de distintos lenguajes como la escenificación, la fotografía o el vídeo— no fue bien interpretado. Por entonces, el propio diseñador admitió haber cometido errores en su primera colección. “La onda expansiva fue muy fuerte, por lo de Bimba enseñando las tetas y eso; llegó a lugares que no queríamos, como a los programas rosa de la televisión. Pero no pasa nada. Es como cuando sólo ven la ropa; sí, resulta una visión deformada, porque nuestro discurso es mucho más rico, pero también me parece válida.”

Diego David Domínguez González nació en la localidad malagueña de Ronda en 1970. Autodidacta e improvisador, comenzó desde joven su aventura creativa, no llegando a cursar la carrera de Bellas Artes. A la hora de aprender siempre prefirió escuchar, observar; porque si algo lograba captar su atención, entonces se empapaba de ello con fruición.

David Delfín comenzó su trayectoria como diseñador customizando camisetas en las que estampaba motivos inspirados en la obra del artista y agitador cultural Joseph Beuys. Sans Titre fue su proyecto iniciático; una propuesta que utilizaba piezas de ropa como soporte alternativo al lienzo, sobre las que David plasmaba sus dibujos y grafismos de marcado carácter naíf. Fue presentada con gran aceptación en la pasarela indie del festival de Benicàssim.

Su polivalencia le convirtió en un espíritu renacentista: pintor, actor, modelo fotográfico y diseñador, tuvo una visión de la moda como forma de expresión. Sus desfiles nunca fueron una excusa para mostrar ropa, sino un espectáculo artístico total. Utilizar la moda como canal comunicativo y no sólo comercial era su meta. Aliado con la modelo Eleonora Bosé (Roma, 1975 – Madrid, 2017), su polémica propuesta creativa supuso un soplo de aire fresco en la industria de la moda española.

El 3 de junio de 2017, David fallecía a los 46 años, víctima de un cáncer que le había sido diagnosticado en enero de 2016. Su última aparición pública se produjo meses antes para dar su último adiós a Bimba en el tanatorio de La Paz de Tres Cantos.

“Me interesa la superficie de lo profundo y lo profundo de lo superficial”, repetía constantemente.

Texto: Roberto Lacrosse.

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