sábado, 26 de septiembre de 2020

Premios Quirino: los colores de la vida.

La primera edición de los Premios Quirino, cuyo meta es la promoción de la industria iberoamericana de la animación, proclamaron el filme de Carlos Carrera, “Ana y Bruno”, como mejor largometraje del año. El acto tuvo lugar la noche del pasado 9 de abril, en Tenerife.

“Ana y Bruno”, la producción mexicana más cara de la historia en este género, que habla de la imaginación y los lazos familiares llegará a los cines el próximo 31 de agosto.

El productor Pablo Baksh agradeció el reconocimiento a la organización y al jurado de los Quirino, bromeando con la necesidad de que se les ayude a promocionar la película para poder recuperar la inversión.

“Creo que vivimos en un mundo en el que los impulsos de muerte son tremendos y animar significa dar vida, por lo que ojalá que en este tipo de encuentros se logre crear un mundo lleno de vida y más animado”, concluyó Baksh.

El Premio Quirino a la mejor serie de animación fue para “El hombre más chiquito del mundo”, una producción argentina dirigida por Juan Pablo Zaramella sobre un personaje de apenas quince centímetros de altura que vive en el mundo real y sale adelante en situaciones que para cualquiera serían tan naturales como coger un autobús, ir al cine o salir a comer a un restaurante.

Durante su discurso, Juan Pablo Zaramella valoró la aportación de todo el equipo que participó en la serie y manifestó que para él el galardón supone una gran alegría, considerando que la mayor recompensa fue poder intercambiar esos días experiencias con productoras de ambos lados del Atlántico.

Asimismo, el trabajo del español Alberto Vázquez titulado “Decorado” logró el Quirino en la categoría de mejor cortometraje de animación, con una fábula existencialista en blanco y negro protagonizada por animales antropomorfos.

Alberto Vázquez dedicó el premio a sus productores y a su equipo de animadores y destacó que recibir este reconocimiento no es tan importante como participar en foros de coproducción, negocio y conexión de culturas, por lo que expresó su deseo de que el punto de encuentro que supone estos galardones siga creciendo año tras año.

Por su parte, los promotores de los Premios Quirino, José Luis Farías y José Iniesta, señalaron durante la ceremonia de cierre que para la industria iberoamericana es muy positivo estar unida, enfatizando en la importancia de compartir la pasión de contar historias a través de la animación.

“Es necesaria una hermandad con la aspiración de que la colaboración lleve a crear una nueva identidad poliédrica de la animación iberoamericana, llena de matices, con una voz unida y fuerte frente al mundo”, señaló Farías.

Asimismo, el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, clausuró la entrega de premios tras manifestar la emoción y el sentimiento que se vivió durante esa noche en la isla, que se convirtió en la capital iberoamericana de la animación y en un punto de encuentro perfecto para verse e intercambiar.

Los galardones, que fueron presentados por la actriz Noelia Noto y la productora brasileña Marta Machado, deben su nombre al director y creador del primer largometraje de animación de la historia, Quirino Cristiani, de origen ítalo-argentino, que en 1917 dirigió “El Apóstol”, una producción para la que se necesitaron más de 58.000 dibujos hechos a mano.

Texto: EFE.

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