lunes, 28 de septiembre de 2020

El auge de la extrema derecha en España.

José María Figaredo, diputado por Asturias de Vox en el Congreso. Fotografía: Damián Arienza.

A ver si me aclaro sobre el auge de la extrema derecha en España; este que nos cuentan en la televisión, dado que será el nuevo discurso de propaganda (información sesgada con fines partidistas) con la que van a empezar a taladrarnos diariamente: mañana, tarde y noche.

Por aquello de no participar en el fomento de la estupidez o el adoctrinamiento colectivo, en un país que lleva trescientos quince días más cinco meses sin Gobierno, creo que es necesario poner sobre la mesa varios datos importantes.

El jovenzuelo de la foto que ilustra este texto se llama José María Figaredo, y es el diputado asturiano de Vox. El chaval, que es familiar de Rodrigo Rato Figaredo —el del caso Bankia y otros tantos—, en un país de cuarenta y siete millones de habitantes, acabó en el Congreso: porque eso de meter directamente a Elena Figaredo, sobrina de Don Rodrigo daba mucho el cante. Siendo ambos los representantes en Asturias del partido fundado por Santiago Abascal, otro trepa de libro que lleva toda su vida encadenando poltronas dentro del Partido Popular y de quien José María Aznar dijo ser “un buen chico”; sin mencionar que también fue director de la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid, nombrado a dedo por Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, en la misma comunidad donde destrozaron ordenadores y documentación para que la Guardia Civil y la Policía Nacional no obtuviesen más pruebas de las que ya habían recabado para meterles aún más tiempo en la cárcel.

Con todo lo expuesto, resulta que al final la verdadera extrema derecha la conforman España 2000, los de Hogar Social Madrid, etcétera, etcétera. Los otros, igual resulta que simplemente son ladrones; el PP cambiando de camiseta para no pisar la trena, y poniendo de parapetos a sus familiares y amigos, que ya de paso, comienzan también a vivir del cuento, gracias al fomento de la estupidez colectiva.

Si la Cultura es el conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico, qué menos que dejar a estos mangantes y a sus mamporreros en evidencia: llamarles fascistas en vez de ladrones es hacer propaganda a su favor, ¿no sabes? Cuando precisamente el 15-M (15mparato.wordpress.com), el pueblo organizado al margen de partidos, sindicatos, ideologías y banderas, que únicamente sirven para fomentar la estupidez, esa que por definición es la “torpeza notable para comprender las cosas”, metió a Rodrigo Rato en prisión por ladrón, pero de esto nadie dice nada.

Texto: Héctor Álvarez.

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