El único país que ganó una guerra

En 1866, Liechtenstein enviEn 1866, Liechtenstein envió ochenta soldados a la guerra entre Austria y Prusia. Sin disparar un solo tiro, regresaron a casa con un nuevo recluta, sumando ochenta y uno. Dos años después, el pequeño país alpino abolió su ejército, logrando así su única victoria bélica
5 de julio de 2023
Andreas Kieber (1844–1939), el “último soldado de Liechtenstein”. Fotografía: Fridolin Tschugmell.

En toda la historia de la humanidad sólo un país, una vez, ha ganado una guerra. Voy a contaros cómo, cuándo y porqué.

Es 1866: Austria y Prusia entran en guerra. Se dirime el liderazgo del mundo germanohablante y el dominio de Europa Central. Liechtenstein, ese pequeño país alpino, interviene para apoyar a su aliada Austria. Dado que Liechtenstein es minúsculo, su aportación al conflicto es proporcional. Envía ochenta hombres a controlar el paso del Brennero, una zona de gran valor estratégico.

Pero las acciones armadas tienen lugar lejos del Brennero, y los soldados se pasan la guerra aburriéndose y vigilando a distancia a las tropas de Italia (que entra en el conflicto por su rivalidad con Austria). Siete semanas más tarde termina la guerra. Sin haber disparado un tiro, los ochenta liechtensteinianos regresan a su país… ¿Todos?

Todos, y uno más. Los soldados volvieron a casa con un compañero inesperado. Un recluta que abandonó su ejército y se fue a probar suerte a Liechtenstein. No se sabe si era austriaco o italiano: la historia militar presta poca atención a los desertores, pese a que suelen ser los personajes más interesantes de cualquier batalla.

La Historia con mayúsculas dice que Prusia ganó la guerra y que ahí dio comienzo la unidad alemana y el Imperio austrohúngaro. Pero tú y yo sabemos que, para la historia en minúsculas, la que nos importa a la gente que vivimos en minúsculas, sólo Liechtenstein ganó la guerra. Envió a ochenta jóvenes a la incertidumbre de la pólvora y recibió ochenta y uno de vuelta, sanos y salvos. Dos años después, el 12 de febrero de 1868, abolió su ejército. Todo lo demás es derrota.

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