Una sinfonía de ritmo, erotismo y rebelión
No consigo precisar cómo y cuándo llegué al archipiélago de Lánthimos. Por raro que parezca, tampoco tengo claro si lo hice a través de “Canino” o de “Alps”, pues ambas películas se produjeron en un breve lapso. Quizás, en otro momento, ahonde en la súbita impronta que experimenté al contacto con su…




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